Acción colectiva por la seguridad hídrica en el Valle del Aconcagua

Nuevos artículos | 06-08-2026 | 18:04

Del 7 al 10 de julio de 2026, el WAVE Aconcagua Partnership realizó su visita de campo anual al Valle del Aconcagua — una región que enfrenta un estrés hídrico serio y creciente. Durante los últimos 15 años, el río Aconcagua ha estado fluyendo por debajo de sus niveles históricos, mientras que los niveles de aguas subterráneas también siguen disminuyendo. Con esto en mente, productores, socios de la cadena de suministro, instituciones públicas y expertos técnicos se reunieron para revisar los avances y planificar la próxima fase de acción colectiva en materia de gestión hídrica y agricultura regenerativa.

Agricultura regenerativa en la práctica

El programa de cuatro días incluyó visitas a predios de la Red Aconcagua — Agrifrut, Agrícola Plaza Vieja, Agrícola Urmeneta, Agrícola La Vega y Corporafruit — cada uno implementando enfoques innovadores hacia una producción de paltas más sostenible. Las técnicas incluyeron no solo riego por nano-goteo, sino también bioestimulantes a base de algas, análisis de savia foliar, monitoreo del microbioma del suelo y EcoStacking — un método que integra elementos de hábitat para la biodiversidad en áreas productivas del predio. Las visitas fueron muy valoradas por los participantes nacionales e internacionales, y pusieron de manifiesto el valor del aprendizaje entre pares como motor de una adopción más amplia.

Los productores fueron claros respecto a lo que acelera el cambio: el intercambio de conocimientos prácticos, el apoyo técnico personalizado y un caso de negocio convincente. La agricultura regenerativa ya se está aplicando, pero es más probable que se expanda cuando demuestra mejoras en la productividad, reducción de costos y mayor resiliencia — y cuando la recolección de datos sirve a la gestión del predio y no solo a los requerimientos de reporte.

 

Fortalecimiento de la gobernanza a escala de paisaje

El avance en los predios individuales debe ir acompañado de acciones a escala de cuenca. Los diálogos estratégicos con la Dirección General de Aguas (DGA) y la Comisión Nacional de Riego (CNR) revelaron una fuerte alineación entre la agenda del Partnership y las prioridades del sector público. El objetivo es establecer y formalizar una colaboración técnica de largo plazo, centrada en el intercambio de conocimientos y una gobernanza hídrica coordinada en todo el valle.

El acceso al agua fue identificado como un desafío no solo de escasez, sino también de distribución y fiscalización. En algunos tramos del río, el agua de riego está disponible apenas 36 horas por semana durante la temporada de verano. También se plantearon preocupaciones sobre el uso no autorizado del agua y la sobreextracción, lo que apunta a la necesidad de una comprensión más clara y espacialmente diferenciada del uso real del agua en toda la cuenca.

 

Alianzas internacionales y conducta empresarial responsable

Un desayuno organizado por la Embajada del Reino de los Países Bajos reunió a una coalición excepcionalmente amplia — que incluyó representantes de los Ministerios de Medio Ambiente y Agricultura, la DGA, la CNR, CORFO, INDAP, INIA, ProChile y Fedefruta, entre otros. El evento reforzó las crecientes expectativas internacionales en torno a la producción agrícola sostenible y posicionó al Aconcagua Partnership como un ejemplo tangible de colaboración público-privada en acción.

Una sesión especial facilitada por el Punto Nacional de Contacto de Chile exploró la Conducta Empresarial Responsable y la Debida Diligencia en Derechos Humanos en las cadenas de valor agrícolas, destacando cómo las iniciativas colectivas pueden reducir la duplicación de esfuerzos y promover enfoques de monitoreo más consistentes en todo el sector.

  

Prioridades para la próxima fase

La visita concluyó con una lista acordada de acciones y prioridades. A nivel predial, estas incluyen definir una línea base estandarizada, elaborar planes de transición específicos para cada campo y crear un tablero compartido para monitorear las huellas hídrica y de carbono en toda la Red Aconcagua. A nivel de paisaje, el foco estará en una articulación más formal con los actores del territorio, profundizar la comprensión de cómo varía el uso del agua entre las distintas secciones del río y ampliar la visibilidad de la WAVE Partnership en ferias internacionales como Fruit Attraction y Fruit Logistica.

La visita de campo de 2026 marcó un punto de inflexión: pasar del diseño de la Alianza a la implementación de acciones colectivas a escala. Con una base sólida ya establecida, la próxima fase se centrará en traducir ese trabajo en resultados ambientales, económicos y sociales medibles — para los productores, para el valle y para las cadenas de suministro internacionales que dependen de él.